viernes, 5 de octubre de 2012

Protestas españolas, recetas alemanas


Este Editorial se publicó en la versión impresa del New York Times el 2 de octubre de 2012 en su página A30. Traducción propia.

 Los políticos no pueden hacer oídos sordos a las manifestaciones que en las capitales del sur de Europa han llenado las calles de un número muy elevado de manifestantes protestando contra las últimas medidas de austeridad. Cientos de miles han salido en Lisboa, Madrid y Atenas y, seguramente, en los próximos días habrá más manifestaciones de este tipo.
Vista aérea de la manifestación en Madrid
el pasado 25 de septiembre de 2012

La paciencia de la gente se está acabando. Las medidas de austeridad exigidas por el gobierno alemán y los líderes de la Unión Europea han fallado estrepitosamente en su objetivo de reducir la deuda y de encarrilar la salida de la crisis. Más bien al contrario, es evidente que estas medidas aumentarán el número de parados y dañarán los programas de asistencia social justo cuando más se necesitan.

El foco está ahora España, donde el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy trata de hacer nuevos recortes sin provocar futuras explosiones de ira en su país y sin echar gasolina a los movimientos secesionistas de regiones intranquilas como Cataluña, el motor económico del país. Pero el cruel cóctel de nuevos recortes en servicios públicos, congelación de pagas e incremento de impuestos que el Sr. Rajoy anunció la semana pasada, sin duda harán que la situación política y económica empeore. Los expertos prevén un segundo año de crecimiento negativo en 2013, mientras que el desempleo, que actualmente afecta a más de un 25% de la población, duplica la media de la Unión Europea.

Mientras España no salga milagrosamente adelante con esas medidas contraproducentes o mientras la economía española no obtenga nuevos ingresos tributarios para llegar a unos objetivos presupuestarios irreales, Alemania amenaza con retrasar una desesperadamente necesaria unión bancaria europea que ayudaría a recapitalizar los bancos españoles que van a la deriva. A diferencia de Grecia y Portugal, España, hasta ahora, ha evitado un rescate formal de la Unión Europea, lo que le permite tener un poco más de margen para llevar su propio rumbo económico. Pero el Sr. Rajoy no es en realidad un actor libre. Sin el visto bueno alemán para la unión bancaria europea, España, también, podría verse forzada a llegar a un acuerdo vinculante de rescate de la deuda.

Los problemas actuales de deuda de España no son consecuencia de un gobierno derrochador durante los años del boom. Vienen de la caída abrupta de la economía debida al pinchazo de una peligrosa burbuja inmobiliaria en el sector privado, alimentada por un crédito artificialmente barato. El estallido de esa burbuja barrió millones de trabajos en España, llevándose por delante los ingresos tributarios y el consumo. También forzó al gobierno a gastar miles de millones de euros que no tenía, sin conseguir rescatar a su tambaleante sistema bancario. Los nuevos recortes que afectan al empleo y el gasto de energía no traerán la recuperación. Únicamente traerán más miseria y disturbios.

El Sr. Rajoy también quiere tomar las riendas del gasto de los 17 gobiernos regionales, que tienen un papel importante en el coste en educación y sanidad. Los gobiernos regionales despilfarraron miles de millones en proyectos de obra pública durante los años del boom. Pero ese dinero se ha perdido, y los sistemas educativos y sanitarios no deberían sufrir grandes recortes en tiempos difíciles.

Tampoco es el momento adecuado, en plena recesión profunda, para abordar el problema a largo plazo que supone el coste de las pensiones y el envejecimiento de la población. Con unas prestaciones por desempleo que se están acabando para muchos, las pensiones son la principal fuente de ingresos para cientos de miles de familias.

No quedan sitios fáciles para que el Sr. Rajoy recorte servicios o gastos sin el riesgo de un desastre social. La historia se parece mucho a la de Grecia y Portugal.

El tiempo se acaba. Sólo un cambio profundo en las políticas económicas pueden salvar el euro. Los líderes europeos (sobre todo la canciller alemana Angela Merkel), necesitan reconocer que para devolver la solvencia a la zona euro se necesitarán renovados esfuerzos para fomentar el crecimiento económico, olvidándose de los rígidos objetivos presupuestarios y de las continuas medidas de austeridad impuestas en Berlín y Bruselas a gobiernos desesperados.


martes, 2 de octubre de 2012

"La locura de la austeridad europea". Por Paul Krugman.


Demasiada complacencia. Hace tan solo unos días la sabiduría convencional decía que por fin Europa tenía las cosas bajo control. El Banco Central Europeo había derrotado a los mercados con su promesa de comprar, si era necesario, deuda de países con problemas. Lo único que los Estados deudores debían hacer, continuaba la historia, era aceptar más austeridad y más intensa (condición única para acceder a los préstamos del banco central), y todo iría bien.

Paul Krugman
Pero los proveedores de la sabiduría convencional olvidaron que afectaba a las personas. De repente, España y Grecia se han visto inmersas en huelgas y manifestaciones multitudinarias. La gente está diciendo que han llegado al límite: con un paro al nivel de la Gran Depresión y con unos ciudadanos que antes pertenecían a la clase media obligados a recoger comida de las basuras, la austeridad ha llegado ya demasiado lejos.

Muchos comentaristas sugieren que los ciudadanos de España y Grecia simplemente están retrasando lo inevitable, protestando contra unos sacrificios que deben necesariamente hacerse. Pero lo cierto es que los que protestan tienen razón. Más austeridad no sirve para nada. Los sujetos realmente irracionales aquí son los presuntamente serios políticos y administradores que piden incluso más dolor.

Miremos la cuestión de España. ¿Cuál es su verdadero problema económico? Básicamente España está sufriendo la resaca de una inmensa burbuja inmobiliaria que originó por un lado un boom económico y por otro un periodo de inflación, dejando a la industria española sin posibilidad de competir con el resto de Europa. Cuando la burbuja estalla, se deja a España con el complicado problema de volver a ganar competitividad, un proceso doloroso que durará años. A no ser que España salga del euro, paso que nadie quiere dar, está condenada tener durante años un paro alto.

Pero este sufrimiento sin duda inevitable se está magnificando de forma extraordinaria con unos duros recortes en el gasto. El objetivo de estos recortes es, sencilla y llanamente, provocar sufrimiento.

En primer lugar, en España no empezaron los problemas porque tuviera un gobierno derrochador. Más bien al contrario, en pleno ojo del huracán de la crisis, España tenía superávit presupuestario y una deuda baja. Los altos niveles de déficit aparecieron cuando la economía se vino abajo, llevándose con ella los ingresos, pero, incluso así, España no parece tener un déficit elevado.

Es cierto que España está teniendo actualmente problemas a la hora de pedir dinero prestado para financiar su déficit. La causa principal de este problema es, sin embargo, el miedo a dificultades más amplias de la nación, incluido el miedo a la agitación política debida a una tasa de paro muy elevada. Rebajar unos pocos puntos el déficit presupuestario no eliminará esos miedos. De hecho, un estudio del Fondo Monetario Internacional sugiere que los recortes aplicados en economías deprimidas en realidad reducen la confianza porque aceleran el ritmo del declive económico.

En otras palabras, la realidad económica de la situación sugiere que España no necesita más austeridad. No hay que lanzar las campanas al vuelo y, de hecho, probablemente no hay alternativa (excepto una salida del euro) a un largo periodo de tiempos difíciles. Pero los recortes salvajes en unos servicios públicos básicos que ayudan a los más necesitados, y el resto de medidas que se llevan a cabo, en realidad dañan las perspectivas de un ajuste satisfactorio.

¿Por qué, entonces, se pide más sufrimiento?

Parte de la explicación es que en Europa, igual que en América, demasiadas Personas Muy Serias practican el culto a la austeridad, creyendo que los déficits presupuestarios, y no el paro masivo, son el peligro claro y real, y que la reducción del déficit resolverá de alguna manera un problema provocado por los excesos del sector privado.

Además de eso, una parte importante de la opinión pública del núcleo de Europa (sobre todo de Alemania), está convencida de una falsa visión de la situación. Los funcionarios alemanes hablan de la crisis del euro en términos de moralidad, de un cuento en el que hay países que han vivido por todo lo alto y ahora se enfrentan a un ajuste inevitable. No importa que esto no es en absoluto lo que ha pasado ni importa el inconveniente hecho de que los bancos alemanes jugaron un papel muy importante en inflar la burbuja inmobiliaria española. El pecado y sus consecuencias es su explicación, y se están aferrando a ella.

Incluso peor es que esto es lo que muchos votantes alemanes piensan, sobre todo porque es lo que sus políticos les han contado. El miedo a una reacción de los votantes que piensan, incorrectamente, que están en la cuerda floja por culpa de la irresponsabilidad del sur de Europa, hace que los políticos alemanes no quieran aprobar créditos de emergencia a España y a otros países a no ser que sean castigados primero.

Por supuesto, esa no es la forma en la que se presentan públicamente estas exigencias. Pero esto es lo que realmente está pasando. Ya hace tiempo que se debería haber puesto fin a este cruel sinsentido. Si Alemania realmente quiere salvar el euro debería dejar que el Banco Central Europeo hiciera lo necesario para salvar a los países con deudas y debería hacerlo sin pedir más sufrimiento inútil.

Paul Krugman es Profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton, New Jersey, Estados Unidos. En 2008 obtuvo el Premio Nobel de Economía.

Artículo publicado en el New York Times el 28 de septiembre de 2012 en la página A35 de su edición impresa. Traducción propia.


lunes, 19 de diciembre de 2011

El Manifestante, personaje del año 2011 para TIME

Traducción del artículo "El Personaje del Año (Introducción)". Por Rick Stengel. Director de TIME.
Publicado en la revista TIME el 14 de diciembre de 2011.



El Manifestante: "Desde la primavera árabe hasta Atenas,
desde Occupy Wall Street hasta Moscú".
La Historia a menudo sólo aparece cuando se revisa con perspectiva. Los hechos sólo son significativos cuando se echa la mirada atrás. Nadie pudo imaginar que un vendedor de frutas tunecino inmolado en una plaza pública, difícilmente localizable en un mapa, provocaría las protestas que derrocarían a dictadores de Túnez, Egipto y Libia y agitase los regímenes de Siria, Yemen y Bahrein. O que ese espíritu de disentimiento estimularía a los mejicanos a levantarse contra el terror de los cárteles de la droga, a los griegos a manifestarse contra líderes irresponsables, a los norteamericanos a ocupar espacios públicos para protestar contra los salarios injustos, y a los rusos a organizarse contra una autocracia corrupta. Las manifestaciones se han producido en países con una población total de 3.000 millones de personas, y la palabra manifestación ha aparecido en periódicos y prensa digital más este pasado año que en cualquier otro momento histórico.

¿Hay un punto de inflexión global a causa de la frustración? En todas partes, al parecer, la gente ha dicho que ya es suficiente. La gente ha pensado de otro modo, han reivindicado. No se han desesperado, incluso cuando las respuestas venían en forma de nubes de gas lacrimógeno o de lluvia de balas. Han personificado, literalmente, la idea por la que las acciones individuales pueden traer cambios colectivos y colosales. Aunque se ha entendido de forma diferente en diferentes lugares, la idea de democracia estaba presente en cada acto. El origen de la palabra democracia es “demos”, “pueblo”, y el significado de democracia es “gobierno del pueblo”. Lo han practicado no en las urnas sino en las calles. Estados Unidos es una nación nacida de las protestas, y la protesta es, en ciertos aspectos, el código fuente de la democracia (y una muestra de su falta).

Las manifestaciones han marcado el crecimiento de una nueva generación. En Egipto el 60% de la población tiene menos de 25 años. Aunque la tecnología ha sido importante, esta no ha sido una revolución tecnológica. Las redes sociales no fueron la causa de estos movimientos, sino que los han mantenido vivos y conectados. La tecnología nos permitió verlas y diseminaron el virus de la protesta, pero no ha sido una revolución con cables. Ha sido una revolución humana, de corazones y mentes, la más antigua tecnología de todas las que existen.

Este año en todas partes la gente se ha quejado por el fracaso del liderazgo tradicional y por la irresponsabilidad de las instituciones. Los políticos no ven más allá de las próximas elecciones y se niegan a tomar decisiones difíciles. Esta es una de las razones por las que no elegimos a un individuo este año. El liderazgo ha venido desde la base de la pirámide, no desde la cumbre. Por captar y poner de relieve un sentimiento global de incansable esperanza, por dar un vuelco a gobiernos y a la sabiduría convencional, por combinar las técnicas más antiguas con las más modernas tecnologías para iluminar la dignidad humana y, finalmente, por llevar al planeta a una más democrática aunque a veces más peligrosa senda para el siglo XXI, el Manifestante es el Personaje del Año 2011 para la revista TIME.



sábado, 10 de diciembre de 2011

"Con eso no es suficiente"

A pesar de estar en contra de los recortes, mucha de la gente con la que hablo tienen incrustado en sus cabezas que son necesarios para salir de la crisis. Y para reducir la deuda sólo se puede recortar el gasto, según ellos. Están lobotomizados por el pensamiento único y los dogmas repetidos hasta la saciedad.
Cuando les hablas de que hay mucho dinero que no se paga porque la gente se los lleva por ejemplo a los paraísos fiscales, que las grandes empresas y las grandes fortunas son las culpables del 72% del fraude fiscal o les ofreces argumentos similares, la respuesta de todos (casi instintiva y con cara de resignación) es la misma: ya, pero con eso no hay suficiente, hay que recortar.

Vamos a ver si es suficiente o no.

La Gestha (el sindicato mayoritario de Técnicos del Ministerio de Hacienda) valora en unos 90.000 millones de euros lo que se deja de recaudar por fraude fiscal[1]. Dicen también que si combatiéramos el fraude como la media europea (o sea, sin llegar a recuperar el 100%, pero algo más que ahora), el Estado tendría unos ingresos adicionales de 38.000 millones. En Cataluña, donde más fraude hay, se recaudarían 16.000 millones. El President de la Generalitat quiere hacer unos recortes de 2.700 millones de euros. Cabe que recordar que esos 16.000 millones son cada año, una cantidad muy por encima de lo que quiere recortar Mas este año.

Reflexión instintiva, inmediata, de los neoliberales de pie de calle (muchos no saben que lo son): “Ya, pero si perseguimos el fraude de las grandes empresas y de las grandes fortunas, el dinero se irá de aquí”. Digo yo que de qué sirve que estén “aquí”, si no pagan impuestos porque el dinero en realidad está “allí”.

Si repasamos el currículum del presidente del Banco Santander, Emilio Botín, veremos que hace poco ha pagado 200 millones de euros en impuestos (nada más y nada menos) porque se había olvidado de que tenía una cuenta secreta en un paraíso fiscal (sí que era secreta, sí)[2]. Por cierto que el pago ha sido “voluntario”, tras un aviso de Hacienda que no hace al resto de los ciudadanos. Si lo que ha pagado voluntariamente es esa cantidad, habría que ver cuánto en realidad tendría que aflojar. Pero volviendo al tema de los defraudadores que huirían de España si se les persigue. Que yo sepa ni este señor ni su empresa se han ido de España. Al contrario, le han premiado con un indulto a su mano derecha, Alfredo Sáenz, que fue condenado por el Tribunal Supremo este mismo año 2011 a una pena de cárcel e inhabilitación de su cargo[3].

Las estadísticas son muy frías en sí mismas. Pero nos pueden servir para enmarcar y como argumento en contra de lo que piensan la gente de nuestro entorno. Aún así me temo que nos seguirán mirando con cara de pasmo. El “no hay otra forma de salir que no sea recortando”, me temo que seguirá correteando por sus neuronas más inconscientes. El descubrimiento de Goebbels sigue siendo verdad, “una mentira mil veces repetida se transforma en verdad”. Pero no dejemos de informar para poder convencer.

Esta entrevista a Manuel Redal, de la Gestha, deja claro que si no se persigue más el fraude fiscal en paraísos fiscales es porque no hay voluntad de hacerlo. Es lo que ya sabemos, pero dicho por un funcionario público:




[1] “El 72% del fraude fiscal lo hacen grandes empresas”. http://www.gestha.es/?seccion=actualidad&num=221. GESTHA. Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda. 2 de diciembre de 2011.
[2] “La riqueza secreta de un banquero”. http://elpanaldeduowen.blogspot.com/2011/09/la-prensa-internacional-si-habla-del.html. Traducción de un artículo del New York Times fechado el 20 de septiembre de 2011.
[3] “El Gobierno indulta a Alfredo Sáenz” http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/25/economia/1322222115.html. El Mundo. 25 de noviembre de 2011.


Estados Unidos tiene la mejor sanidad del mundo (¡jua!)

Los argumentos más habituales para justificar los recortes en la sanidad pública son su poca eficiencia y su alto coste comparado con la sanidad privada. Esto es lo que ha calado en ciertos sectores de la sociedad y que no es difícil oír en boca de ciudadanos de a pie. Vamos a ver cómo estos argumentos son rotundamente falsos con unos pocos argumentos objetivos.

El caso de Estados Unidos es especialmente significativo y merece la pena revisarlo. Es el paradigma de país desarrollado con un sistema de financiación privada único en el mundo. Más desarrollados que ellos en ese aspecto no hay nadie. Veamos cómo les va.

En esta página se pueden ver unos datos muy interesantes*. Por ejemplo, se puede ver el gasto en salud (en porcentaje de PIB) de todos los países del mundo:


Estados Unidos es el segundo país del mundo que más porcentaje del PIB dedica a sanidad tanto pública como privada (el primero es Malta). Es lo que dice el mapa de arriba, por eso está tan oscuro. Mientras que Estados Unidos gasta el 16% de su PIB, España gasta el 9,7%. Eso quiere decir simplemente que del dinero total del país, los ciudadanos de Estados Unidos gastan un 60% más en el cuidado de su salud. Este modelo de sanidad privada es claramente ineficiente porque usa más dinero recursos para conseguir sus objetivos.

Uno puede pensar que sí, que gastan más, pero que tienen la mejor sanidad del mundo. Veamos ahora la calidad de la sanidad de Estados Unidos. La tasa de mortalidad infantil es un buen indicador del nivel de salud de un país. Según los datos de la web, Estados Unidos se codea en este ámbito con países como Hungría, Bielorrusia y Nueva Caledonia. Su tasa es de 6,1 muertes por cada 1000 nacimientos normales. En España la tasa de mortalidad infantil está en 3,4. Un bebé que nace en Estados Unidos tiene casi el doble de probabilidades de morir. En España la tasa es inferior incluso a las de Finlandia, Alemania, Francia y Noruega.

La imagen que tenemos de la sanidad de Estados Unidos está extremadamente mediatizada por las informaciones puntuales que nos llegan, las películas y las series. Sólo sabemos que el famoso de turno se ha ido a operar de una enfermedad incurable a las américas (de lo que no hablan es de la factura) y vemos en la tele grandes y modernísimos hospitales y ambulancias que parecen naves espaciales. La realidad es otra para el que no es millonario (el 99%).

Hay más datos interesantes. Estados Unidos está por debajo de España en número de camas de hospital por habitante y en densidad de médicos por habitante, y además está muy por encima en la tasa de mortalidad materna (la de Estados Unidos es 4 veces más alta, un escándalo) y en obesidad en adultos (el doble). En esperanza de vida, que es una medida general de la calidad de vida de un país, España está en el puesto 12 del mundo, mientras que Estados Unidos está en el 37, siguiéndole de cerca Taiwán y Panamá.

Todo un negocio. Se gastan más para obtener menos. El negocio de la sanidad privada no está pensado para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos sino para mejorar los ingresos de las grandes empresas sanitarias privadas. Ellos saben que todos los ciudadanos necesitamos servicios de salud. Todos sin excepción. Hay gente a la que no le gustan las bebidas con gas y no las compra. Coca-Cola nunca hará negocio con ellos por muchas campañas publicitarias estupendísimas que hagan. Pero todos los ciudadanos, absolutamente todos, necesitamos ir al médico. Si pudieran privatizar un bien tan fundamental como el agua que bebemos también lo harían. ¡Ay qué tontos, que ya lo han hecho!

Ni desde el punto de vista económico ni desde el de calidad, la sanidad privada supera a la pública. Desde el punto de vista de la justicia social tampoco. Si en España vamos por la senda de la privatización, la consecuencia directa es que tendremos una sanidad de peor calidad, aumentará su gasto y podremos invertir menos en otros sectores como la educación, los servicios sociales, la investigación, las pensiones... ¿De verdad queremos ir por ahí?

A la vista de este análisis, la estrategia de Mas, Cospedal, Rajoy y compañía es clarísima: hay que desviar el gasto público (que es lo que nos exigen los "mercados", es decir, los bancos, agencias de calificación y otros) al sector privado. De esta forma el sector privado tendrá acceso a nuevo dinero, fresco y fácil (no hay que olvidar que todos necesitamos sanidad). Y señores de lo privado, les obsequiamos además con otro regalo: la sociedad gastará más dinero con vosotros de lo que gasta actualmente. Es cierto que la calidad empeorará, pero no os preocupéis, nosotros ya nos hemos encargado de convencer a la sociedad de lo contrario. Y en ello seguimos cada vez con más fuerza.

Recomendamos este vídeo de David Hall, Director de la Unidad de Investigación Internacional de los Servicios Públicos de la Universidad de Greenwich, sobre la inversión pública y su efecto en la sociedad y en la economía. Él lo explica mucho mejor que nosotros:


* Quien tenga dudas del origen de los datos de la página web en la que nos basamos, debe saber que son datos de la Central Intelligence Agency (sí, la CIA), organismo poco sospechoso de maquillarlos en contra de Estados Unidos. Hay otra fuente también poco sospechosa, el Banco Mundial, que coincide con las estadísticas analizadas en este artículo.

Artículo de interés para entender por qué la sanidad en Estados Unidos es más cara: "Todo lo que puede ir mal, va mal: sanidad en Estados Unidos". http://www.perspectivaciudadana.com/contenido.php?itemid=29948. Perspectiva Ciudadana. 17 de julio de 2009.


domingo, 13 de noviembre de 2011

La Junta Electoral Central incumple la Constitución Española

Las televisiones públicas están sometidas, también, al dictado de los partidos políticos que a su vez están gobernados por los grandes poderes financieros, llamados con el eufemismo “mercados”. La Junta Electoral Central (JEC) emitió una Instrucción[1] que obliga los medios de comunicación públicos a dedicar a cada partido, en sus informaciones, y la campaña electoral un tiempo proporcional al número de escaños de las últimas elecciones, independientemente del interés que tenga para la ciudadanía. Es decir, que si PSOE o PP dicen cada día lo mismo durante toda la campaña electoral, cada día los telediarios nos tienen contar lo mismo. O por ejemplo si un partido minoritario es objeto de un boicot o alguno de sus miembros es agredido, no se podrá informar más allá del tiempo asignado por la JEC, por muy grave que sea el hecho.

Cualquiera que haya visto un Telediario en las últimas fechas habrá podido oír como nos anuncian que el Consejo de Informativos de TVE está en contra de esta Instrucción porque entiende que la información de campaña electoral debe tratarse, igual que cualquier otra información, con criterios únicamente periodísticos. Es la cantinela a la que estamos acostumbrándonos desde hace ya varias campañas electorales.

Los medios de información pública tienen, además, otras cortapisas que les impiden informar con veracidad y libertad sobre lo que sucede en torno a los partidos políticos en campaña electoral. Por un lado los partidos prohiben la entrada en los mítines de los medios y las imágenes que vemos en los telediarios están grabadas, editadas y distribuidas por los propios partidos políticos. Por ese motivo podemos ver un letrerito que dice “Señal realizada PSOE” o “Señal realizada PP”. Por otro lado los partidos no ofrecen ruedas de prensa durante la campaña electoral [2][3]. Estas artimañas les sirven a los partidos para hacer campaña electoral en los medios que pagamos entre todos, sin posibilidad de tener una mínima mirada crítica. Las campañas deben ceñirse a los espacios gratuitos cedidos por los medios y en ningún caso deberían entrar en los contenidos de información.

Nos preguntamos si los responsables del Consejo de Informativos se deben quedar en una denuncia pública o si deberían ir más allá visto el efecto que está produciendo su denuncia: ninguno. La Instrucción de la JEC claramente incumple el artículo 20 de la Constitución Española, que garantiza el derecho de los ciudadanos a “recibir libremente información veraz”[4]. Los medios de comunicación públicos deben garantizar que los ciudadanos estamos bien informados, algo que claramente no está sucediendo. Los medios de comunicación públicos se deben a sus ciudadanos, no a los partidos políticos o empresas privadas. Por este motivo el Consejo de Informativos de TVE debería incumplir una Instrucción cuyo contenido no es legal. Si los medios públicos siguen doblegándose a las instrucciones claramente ilegales de los partidos políticos, no avanzaremos en la lucha por una verdadera democracia. Invitamos al Consejo de Informativos de TVE a la desobediencia civil en favor de una lucha por los derechos y libertades de la ciudadanía y en contra de la manipulación de los partidos que pretende llenar todos los ámbitos de la vida social. Proponemos el incumplimiento de la Instrucción y que los telediarios den la información de campaña electoral únicamente con criterios periodísticos.

Otras actuaciones también son posibles. Aquí dejamos algunas ideas que no incumplen la Instrucción de la JEC, pero que dejarían constancia, no únicamente verbal, de la opinión del Consejo de Informativos de TVE. Seguro se podrán complementarse con otras iniciativas de personas anónimas o del propio Consejo de Informativos:

    • No emitir las imágenes proporcionadas por los partidos políticos. Si se quiere informar sobre un mitin, o se le permite al medio entrar en las instalaciones o el periodista hará la crónica desde el exterior del edificio en el que se realiza el acto. No hay obligación de incorporar unos contenidos grabados y editados por los partidos políticos.
    • No incorporar la información de campaña electoral en los titulares. No hay obligación de hacerlo.
    • Trasladar los contenidos informativos de la campaña electoral al final de los telediarios. La Instrucción de la JEC no obliga a proporcionar los contenidos electorales en un momento determinado de un programa informativo.
    • No incluir en los contenidos las ruedas de prensa donde no se admiten preguntas. Pensamos que no se trata de ruedas de prensa, sino de mítines electorales que deberían incluirse en los espacios cedidos gratuitamente por los medios.

Apreciados miembros del Consejo de Informativos de TVE: regenerar la democracia es una labor de toda la ciudadanía. Sabemos que ustedes también se sienten manipulados y que su labor periodística está amenazada. Si los medios de comunicación públicos no actúan las posibilidades de triunfar serán mucho menores.

[1] Instrucción 4/2011, de 24 de marzo, de la Junta Electoral Central, de interpretación del artículo 66 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, en lo relativo a las garantías de respeto a los principios de pluralismo, igualdad, proporcionalidad y neutralidad informativa por los medios de comunicación en periodo electoral. http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/i240311-2-jec.html
[2] No hay preguntas. MontillaDigital. 3 de noviembre de 2011. http://www.montilladigital.com/2011/11/no-hay-preguntas.html
[3] Mariano Rajoy, el candidato mudo: no aceptará preguntas de los periodistas en toda la campaña electoral. elplural.com. 3 de noviembre de 2011. http://www.elplural.com/politica/mariano-rajoy-el-candidato-mudo-no-aceptara-preguntas-en-toda-la-campana-electoral/


domingo, 25 de septiembre de 2011

La prensa internacional sí habla del juicio a Botín


Warren Buffet nos “alertó” de que los gobiernos están mimando a los súper ricos [1]. Ahora el New York Times nos informa de que los medios de comunicación también lo hacen. Es lo que nos dice en este interesante artículo al referirse a Emilio Botín. Qué suerte tenemos de que Botín no sea uno de los mejores clientes de los medios de comunicación internacionales. En ellos sí podemos informarnos de su juego sucio. La traducción del texto, la negrita y las notas al pie de página son cosecha propia.


"La riqueza secreta de un banquero"


"A Banker’s Secret Wealth". Por Landon Thomas Jr. y Raphael Minder.
Publicado en el New York Times el 20 de septiembre de 2011


Emilio Botín es un banquero español multimillonario conocido por llevar las riendas con firmeza. Emilio Botín pide cada año a sus responsables de crédito del Santander (uno de los mayores bancos europeos) que hagan una excursión a su residencia de veraneo para informarle de los riesgos del crédito. Y pide explicaciones a los jefes de su fundación caritativa, euro a euro.

Pero hay una cuestión no menor que el Sr. Botín no ha podido controlar: una cuenta secreta en un banco suizo abierta hace mucho por su padre, que llegó a tener un volumen tal que cuando las autoridades españolas la descubrieron el año pasado, el Sr. Botín y otros familiares pagaron 200 millones de euros en impuestos para evitar cargos por evasión fiscal.

Por solicitud de los inspectores de hacienda, un juzgado español está investigando si la cantidad pagada es suficiente, teniendo en cuenta la cantidad de dinero guardada en el extranjero. Expertos en impuestos en España dicen que la cuenta bancaria podría llegar a tener 2.000 millones de euros. El juzgado también ha dicho que los investigadores necesitan más tiempo para analizar la documentación aportada y determinarán si le imputan por falsedad documental.

Un abogado de Botín, Jesús Remón, dijo que la familia está cooperando con la investigación y que estaba “completamente al corriente de sus obligaciones fiscales tras el pago voluntario” del año pasado. También dijo que ningún miembro de su familia había sido imputado.

Los problemas de evasión de capitales llegan al mismo tiempo en que se intensifica el debate sobre si los gobiernos deben pedir más impuestos a los ricos. El lunes, el presidente Obama pidió eliminar privilegios a los impositores más ricos en Estados Unidos.

El pasado viernes, el gobierno español reintrodujo un impuesto para ricos que habían eliminado tres años antes, y esperan recaudar unos 1.080 millones de euros de los impositores con más de 700.000 euros en bienes. Los ricos españoles no han pedido públicamente más impuestos, y el Sr. Botín el viernes dijo a los periodistas que “me parece muy mal la recuperación” del impuesto para ricos.

A diferencia de otros países europeos, donde los banqueros son figuras en gran parte anónimas, el Sr. Botín tiene mucho poder en España. A pesar de que evita los eventos sociales y no hace muchas declaraciones públicas, su influencia se percibe como de gran alcance. Y ha sido capaz de tener el control del Santander a pesar de que su familia sólo controla un 2% de sus acciones.

Ni la justicia ni la familia ha dado detalles sobre cuánto dinero hay en la cuenta bancaria del banco suizo o sobre cómo ha crecido la cuenta a lo largo del tiempo. El Sr. Remón, el abogado, tampoco ha declarado si el Sr. Botín estaba al tanto de la cuenta bancaria.

Lo que se sabe del padre del Sr. Botín, que también se llamaba Emilio, es que dejó España llevándose parte de su riqueza a finales de 1936, tras el inicio de la Guerra Civil Española, por temor a lo que muchos españoles esperaban que sucediera.

Un anciano Sr. Botín pasó unos meses en Londres antes de irse a Basel, Suiza, y volvió a España para volver a tomar la dirección del banco que había llevado desde 1933. Pero así como él volvió a España, el dinero que se llevó a Suiza no lo hizo. El padre del Sr. Botín murió en 1993. El año pasado, el gobierno francés facilitó a España datos que había obtenido de Hervé Falciani, un ex-empleado de una subsidiaria del banco suizo HSBC, donde figuraban los nombres de casi 600 nombres de titulares de cuentas bancarias secretas. Una de las cuentas bancarias estaba a nombre del padre del Sr. Botín.

En la apertura del sumario, el juez que lleva el caso, Fernando Andreu, destacó “la complejidad de las estructuras hereditarias” de los fideicomisos, fundaciones y otras empresas creadas para supervisar las cuentas. Lo máximo que llegó a decir fue que en la cuenta también tenía un 12% de participación en Bankinter, un banco de tamaño medio en la que Jaime Botín, hermano de Emilio, es el máximo accionista. Ese holding, según el valor actual en el mercado, tendría un valor de 310 millones de dólares.

Los representantes del Sr. Botín han manifestado que la familia ha pagado voluntariamente lo que debe y que el Sr. Botín espera que el gobierno cierre el caso. Parece bastante probable que el Sr. Botín y su familia saldrán absueltos de cualquier delito, cosa que no sorprendería ni a los más críticos con el patriarcado banquero.

El Santander no es solamente demasiado grande para caer, sino que también es la mejor imagen de marca que tiene España. Nadie en el gobierno, ni en la judicatura ni en cualquier otro sitio va a cuestionarse seriamente lo que hacen”, dijo Antonio Panea, abogado y accionista crítico que infructuosamente lanzó una docena de reproches a la institución[2].

Ninguno de ellos es relevante, dicen los defensores de Botín.

Estoy convencido de que a los Botín no les motiva el dinero, les motiva el amor a la banca”, dijo Mauro F. Guillén, profesor gerente de la Wharton School en la Universidad de Pensilvania y autor de un libro sobre el aumento del prestigio del Santander. “Si les interesase maximizar su propia riqueza, hubieran diversificado su capital fuera del Santander”.

Luis Arenzana, gerente de Madrid que trabajó en el Santander como inversor en los primeros años 90, dijo: “Algunas de las cosas que ha hecho el Santander estaban en el límite de lo “alegal”, más que ilegal. Pero ser investigado ocasionalmente por posibles conductas incorrectas es un asunto normal en un gran banco. Cualquiera que tenga éxito en España siempre tendrá sospechas de haber hecho algo mal”.

Y sí que ha tenido éxito.

Tras hacerse con el banco de su padre en 1986, el Sr. Botín cogió a sus rivales con el pie cambiado subiendo el interés de sus depósitos y aumentando enormemente la cuota de mercado de lo que había sido un banco medio con presencia internacional mínima.

Mediante una serie de acuerdos, el Sr. Botín pasó de una compra a otra. Además de tener presencia en España, el Santander es dominante en Brasil y en el Reino Unido además de estar creciendo en Estados Unidos con una participación mayoritaria en el Banco Sovereign de Boston.

Esta habilidad para unir y crecer hace que el Santander sea la envidia de los bancos mundiales. Uno de sus competidores, el Barclays, incluso llegó a encargar a McKinsey un estudio sobre cómo lo consiguió, según una persona que conoce el proyecto de consultoría.

Ahora, en lugar de celebrar la extraordinaria proeza de transformar un banco local en un coloso financiero mundial, el patriarca multimillonario se enfrenta a retos que podrían incluso poner en peligro a más de cien años de control familiar del banco.

En muchos aspectos, la crisis financiera ha hecho la mayor parte del daño: las que una vez fueron acciones de muy alto valor, han caído casi un 40% el pasado año. Y mientras la mayoría de los beneficios del banco vienen de América Latina y Reino Unido, el 35% de sus créditos corren peligro en una España devastada por el paro y en una rescatada Portugal.

Los principales medios de comunicación españoles han pasado de puntillas por los problemas fiscales del Sr. Botín, tan solo una ráfaga de noticias cuando se anunció las investigaciones criminales en junio.

Para una gran mayoría, se debe a la idea ampliamente extendida de que no saldrá nada del caso.
Sin embargo algunos periodistas españoles admiten no haber profundizado en el asunto.

El Santander gasta grandes cantidades de dinero en publicidad y esto influye en el tratamiento que se le da en las noticias”, dijo Salvador Arancibia, un periodista financiero de Madrid que ha cubierto las noticias del Santander desde 1980 y que también ha trabajado en el banco. “Especialmente cuando los medios de comunicación están en esta situación económica tan delicada”.

Uno de los pocos sitios en España donde se critica abiertamente al Sr. Botín es en la Puerta del Sol, la plaza pública que desde mayo ha sido el hogar de las protestas antisistema españolas de los “indignados”[3], o “los enfadados”. Más allá de los eslóganes y los juegos de palabras despectivos sobre el apellido Botín, se mostraba un descontento general.

Botín es el símbolo de un banquero muy poderoso”, dijo Luis de Miguel Sanz, un profesor de secundaria. “No puede esperar que le admiremos cuando se está investigando su dinero”.



[1] “El tercer hombre más rico del mundo pide subir los impuestos a los más ricos”. New York Times, 14 de agosto de 2011. http://elpanaldeduowen.blogspot.com/2011/08/el-tercer-hombre-mas-rico-del-mundo.html
[2] Intervención interrumpida por Emilio Botín a Antonio Panea en la Junta del Santander. http://www.youtube.com/watch?v=aJ9RNmdg38U
[3] En castellano en el original.